No creo en el tiempo, ni en los recuerdos del pasado. No creo que el presente llegue a ser la mejor etapa, puesto que en milésimas de segundo se convierte en recuerdos del pasado que no creo. No creo en el futuro, puesto que realmente no se ni siquiera si lo tendré. No quiero creer que dependemos del tiempo por que es mi mayor enemigo. No creo que tenga el valor suficiente de enfrentarme a lo que el futuro inexistente pueda depararme, ni siquiera creo que lo que para mi ahora es imprescindible se mantenga. No confío en nada que no vea, una mirada vale mas que el tacto y las palabras. No confío en las personas que dicen darlo todo a cambio de nada, ni en las personas que han echo algo contra mi. No confío en los tiempos pasados, ni siquiera en los que dicen que están por venir, ni en eso de "vendrán etapas mejores". No confío en mis piernas, por que en cualquier momento pueden fallarme, ni en mis ojos, puede que lleguen a ver lo que no tienen que ver. Ni confío ni creo, ni creo ni confío.
¿Por que? por que no hay nada mas insignificante y doloroso para mi que el traicionero tiempo. Por eso, tengo una capa contra el, la que me hace desconfiar de todo, querer, pero solo a aquellos que me hacen desconfiar a menor medida, la que me protege y me aísla junto a la soledad. Aquella cama que me daña, aquella capa que no me puedo quitar.
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